La Iglesia vende anticonceptivos
Bueno. Directamente la Iglesia no vende anticonceptivos. El titular real de la noticia es “La Iglesia invierte su dinero en una multinacional que fabrica anticonceptivos”. Pero en definitiva el fin es el mismo, aunque cambien los “medios”. Y es que por lo visto, tanto el arzobispado de Madrid como el arzobispado de Burgos en los últimos años han estado invirtiendo en acciones de la multinacional farmaceútica Pfizer. Entre otros medicamentos, esta empresa se dedica a fabricar la pastilla de la Viagra (quién no conoce la pastillita azul??
) y anticonceptivos de gran éxito en toda América.
Esta noticia abre varios frentes para debatir. Se podría hablar de cómo una entidad que hace gala de realizar votos de pobreza, utiliza financiación del estado a pesar de tener suficiente patrimonio y suficientes fondos como para permitirse el lujo de jugarse “sus dineros” e invertir en bolsa. Pero yo prefiero hablar de esa doble moral que, de manera autoritaria, nos suelen restregar por la cara desde el Vaticano. Como entidad privada me parece fantástico que haga lo que desee con su dinero (a pesar de que parte de ese dinero provenga de presupuestos públicos). Pero, por favor, que no intenten imponer “su” moral… esa misma moral que tiene dos caras, como nos han mostrado ahora. Por un lado deja clara su posición ante la sexualidad, poniendo de manifiesto su opión de que sólo ocupa un lugar como función reproductora (a pesar de que disfruten del sexo con niños, como ocurre en EEUU), y ante los anticonceptivos que son “armas del diablo” que acaban con la vida. Pero por otro lado, cuando la Iglesia tiene pérdidas en sus numerosos negocios, olvidan su moral y no miran en que tipo de empresas invierten su dinero, con tal de que sean entidades rentables. Y parece que esta multinacional lo es.
En fin, como se suele decir “a dios rogando y con el mazo dando”.

Yo soy como Dios que nunca reza, yo soy como el Diablo que nunca llora, yo soy como el roble que aunque necesita del agua jamás la implora
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