Humor en el desayuno (XVIII)

En The TusKoBlog somos ambiciosos y queremos llegar a todos los públicos. Hemos hecho un estudio de mercado y hemos visto que no gozamos de la aceptación ni de marujonas de vidas insulsas y rulos en la cabeza ni de adolescentes (y no tan adolescentes) teleadictos y con neuronas… digamos… un poquito lentas. Así que para ganarnos ese tipo lectores hemos decidido abrirnos paso en el mundo de la prensa rosa sensacionalista y escandalizadora (alguién tenía que suplir el hueco que dejo “El tomate”, ¿no?😀 ).

Sujetaos a la silla porque en exclusiva os vamos a presentar un documento estremedecedor. Sin saber como ha llegado a nosotros, tenemos en nuestro poder los diarios personales de una pareja de gran relevancia mediática y cuyas identidades, como es normal en estos casos, no vamos a desvelar. Sin embargo, estamos seguros que cuando los leáis sabréis inmediatamente a quién pertenecen. Sin más rodeos, aquí lo tenéis:

EL DIARIO DE ELLA

El sábado por la noche lo encontré algo raro. Habíamos quedado en vernos en un bar para tomar una copa. Antes, estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que se encontraba molesto por porque había llegado con un poco de retraso a la cita. Pero él no me hizo ningún comentario.

La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a un lugar más íntimo para poder charlar más tranquilamente. Fuimos a un restaurante y él seguía comportándose de forma extraña. Estaba como ausente. Intenté que se animara . Empecé a pensar si sería por culpa mía o por cualquier otra cosa. Le pregunté y me dijo que no tenía que ver conmigo. Pero yo no quedé muy convencida.

En el camino para casa, en el coche, le dije que lo quería mucho y él se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme. No sé cómo explicar su actitud. No me dijo que él también me quería. No dijo nada. Y yo estaba cada vez más preocupada.

Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intenté hacerle hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante como haciéndome ver que todo había terminado entre nosotros. Por fin desistí y le dije que me iba a la cama. Más o menos diez minutos más tarde, él vino también y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor apasionadamente. Pero al finalizar él seguía teniendo un aire distraído. Después quise afrontar la situación, hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé llorar y lloré hasta quedarme adormecida.

Ya no sé qué hacer. Estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra. Mi vida es un auténtico desastre.

EL DIARIO DE ÉL

¡¡Hay que joderse!!!… ¡¡la selección ha vuelto a caer en cuartos!!!. Bueno, al menos eché un buen polvo.

Si aún estás dándole vueltas a la sesera para descubrir a quién pertenecen dichos diarios, entonces tú encajas perfectamente con el patrón de público al que queriamos llegar… pero no te molestes por ello😛 .

Gracias a Leandro por su colaboración.

~ por albertusko en 20 junio 2008.

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